Nos devolvieron el resultado

Nos devolvieron el resultado

El Universidad de Burgos vio esfumarse en Ávila las pocas opciones que todavía tenía de poder colarse en la final de la Superliga Femenina de voleibol, ya que no solo se vio superado ayer por el Caja de Ávila (3-1) sino que además el Hotel Cantur se imposo por 2-3 en la cancha del Universidad de Granada, resultado que prácticamente le asegura la primera plaza del grupo B y la lucha por el título ante el CV Tenerife Marichal, primer clasificado del Grupo A.
El conjunto burgalés, eso sí, tendrá asegurada la segunda plaza de su grupo, y por lo tanto la lucha por el tercer puesto de la Superliga, siempre que gane el miércoles al Universidad de Granada (aunque sea 3-2) y el Caja de Ávila pierda en Las Palmas ante el Hotel Cantur. Sin embargo, si el cuadro abulense diera la sorpresa y ganara en la pista insular, el UUB quedaría relagado al tercer puesto del Grupo B y a jugar por las plazas 5ª y 6ª de la Superliga.
El partido ante el Caja de Ávila vino marcado por la lesión de la jugadora del UBU Adrijana Mitrovic en una de sus rodillas. La serbia viene arrastrando dicha dolencia durante toda la temporada y en esta ocasión se ha vuelto a acrecentar tras el partido del pasado miércoles en Las Palmas.
Por ese motivo tuvo que ser reservada por José Miguel Pérez, viéndose obligado el técnico del Universidad de Burgos a recurrir a Cristina Gallardo como atacante por zona 4 y a Elena Esteban como líbero. Mientras, Amaranta Fernández que sigue sin estar recuperada del todo de su lesión de tobillo, entró en todos los sets en lugar de Gallardo pero solo cuando era necesaria su aportación en la primera línea para bloquear.
El comienzo del partido estuvo marcado por la tensión en ambos equipos. Las primeras diferencias importantes para las locales (6-3) llegaron gracias a los bloqueos de Mónica Bahnson sobre le remate de Marta Gens y los errores de Paige Benajmin. La recuperación de Amarante Fernández en el UBU se niveló con la baja de Adrijana Mitrovic, notoria a la hora de atacar. Además, la buena defensa abulense provocó que a las burgalesas les costara sumar (12-5).
Alcanzado ese tope de siete puntos en el marcador, la mejoría en el saque del Universidad de Buros y los remates de Marta Gens apretaron mucho el marcador (14-12). Creció el UBU en cuanto el Caja de Ávila empeoró en recepción, y de esta manera llegó a un 20-21 y aun 22-22.
Fue entonces cuando con las locales tocadas las burgalesas controlaron mejor los nervios y acabaron llevándose el set por un apretado 25-27.
En el segundo parcial el Universidad de Burgos empezó muy bien en defensa y se puso por delante con un claro 5-8, pero la reacción local no se hizo esperar y, con muy buenos ataques, las abulenses desarbolaron el juego burgalés, que no pudo ofrecer la resistencia del primer set, acabando el juego por 25-17.
El inicio del tercer set fue parecido al segundo, con un Universidad de Burgos recuperado. Las alternativas en el marcador fueron constatnes, aunque normalmente la ventaja fue siendo siempre local. De esta forma un buen tiró de las abulenses permitió que se escaparan en el marcador (20-14) y se hicieran con el set.
El siguiente set, el cuarto y último partido, se jugóa base de impulsos, con parciales para unas y otras jugadoras, con un gran juego de la estadounidense del Universidad de Burgos Paige Benajmin.
Los equipos puntuaben merced a las malas acciones del contrario, y el cansancio en las jugadoras y de una larga temporada se hacía patente con un nuevo arreó del Universidad de Burgos que le colocó 8-11 por delante.
Tenía toda la pinta el set de acabar siendo de infarto, más o menos ocmo el primero, y así se sucedieron los empates y las ventajas mínimas para uno y otro equipo. Sin embargo, una vez más el mejor temple en los memento decisivos del juegos, permitieron a las locales hacerse con el set y por lo tanto con el partido.
Parciales: 25-27, 25-15, 25-17 y 26-24
Árbitros: José María Sánchez (Palencia) y Teófilo Guijarro (Valladolid)
Incidencias: Pabellón de San Antonio ante unos 600 espectadores, de los cuales unos 100 aficionados burgaleses.